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El estrés es responsable de una serie de trastornos como insomnio, pérdida de memoria, mala alimentación entre otros problemas.

Un ritmo laboral intenso puede alterar nuestra conducta alimentaria y provocar un desequilibrio en distintos aspectos de nuestro bienestar.

A continuación, Latiendo Sano te acerca una lista de consejos que nos brinda la Lic. Verónica Rial del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), una de las coordinadoras del programa de entrenamiento en habilidades para la prevención y el abordaje del estrés:

  • Llevar a cabo una dieta saludable
  • Incluir alimentos variados en cada comida
  • Elegir aquellos alimentos que influyen en el correcto funcionamiento cerebral
  • Comer con moderación
  • Que el momento de comer sea lo más placentero posible
  • Realizar al menos 4 comidas diarias
  • Respetar los horarios de las comidas sin saltearse ninguna (comer en horarios regulares)
  • Comer lentamente, masticar de forma correcta
  • No acostarse inmediatamente después de haber comido
  • Evitar el exceso de alcohol
  • Disminuir el consumo de sal
  • Tomar abundante líquido durante todo el día
  • Generar un ritmo evacuatorio
  • Mantener un peso aceptable
    Tener cuidado con las dietas desequilibradas de adelgazamiento