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Si empiezas a leer este artículo, te tengo que contar que quizás lo que leas no sea de tu agrado, ya que vamos a responderte preguntas como: poquito por aquí y poquito por allá … ¿sigue siendo poquito?, comer poquito … ¿engorda poquito?

Te levantas temprano, vas al baño, pasas por tu balanza y la miras desconfiada. Te subes con cierto aire desafiante y ves que aumentó 500 g.

A tu mente vienen millones de frases desagradables y un interrogante aflora por tu boca … ¿qué pasó? Si estas semanas comí poquito!!
Acá es donde intervengo yo y te digo: no te sobresaltes … sólo caiste en la “Trampa de comer poquito”.

El comer poquito tiene diversas complejidades. En un primer punto, el concepto de poquito queda liberado a la subjetividad de la persona. Comer poquito para un rugbier es comer un plato de pasta y parar ahí. Sin embargo, comer poquito para una bailarina de danza clásica puede ser comer 2 tallos de apio con queso blanco descremado.

¿Son peligrosos los poquitos?

La mayoría de las personas desconoce la importancia de los pequeñas comidas cotidianas, picoteadas durante el día y su influencia en el ingreso calórico mensual.

Los mini excesos traducidos a un mes, nos aportan la energía suficiente para crear más de medio kilo de grasa. Sí!!! Subiste medio kilo en un mes de a Poquitos!!

La frase correcta es: Ojos que no ven y cerebro que no despierta, balanza que aumenta!!

Tips “anti poquitos”

  • Comienza a registrar todo lo que consumes fuera de tu rutina alimentaria. Sólo así te darás cuenta de los excesos.
  • Lleva a todos lados las porciones justas. Si tienes que comer 15 almendras, arma paquetitos con las 15. Nadie resiste por mucho tiempo a los paquetes o bolsas abiertas con comida a la vista.
  • Reserva los pequeños poquitos para las comidas del día. No cedas al comer con los ojos. Pregúntale a tu estómago si tiene hambre y si no es así, reserva la comida para el momento en que generalmente comes.

Por otro lado está el tema de la “excusa autorizante”. Cuando hablamos de excusa, solemos hablar de un pretexto o justificación que avala mi falta de cumplimiento de una acción o responsabilidad.

En este caso estoy conciente e informado de mi consumo de poquitos, pero en mi interior, una voz me da autorización para comerlo.

Es la autorización del “ito-ito”, ¿What? Exacto, en el momento de pensar si cometo el ilícito alimentario o no, una voz interna me dice: “Adelante, si es un sanguchito”, “Come este pedacito de pizza y después te cuidas”, “Cómo no vas a probar este chocolatito?” Las letras “i-t-o” luego de un alimento me avalan y limpian culpas, me seducen a consumir excesos y minimizan las transgresiones. Porque para nuestra mente no es lo mismo comerse un chocolate que un chocolatito.

Como te conté al inicio de la nota, quizás acabamos de blanquear algo que ya sabías pero no querías leer: “para cuidarse y poder controlar un peso saludable, tienes que cuidarte de cuidarse de la “Trampa de los Poquitos”.

 

Lic. Diego Hernán Sívori
Licenciado en Nutrición. Brinda seminarios de marketing nutricional y desarrollo creativo y lidera un Voluntariado en Nutrición. Ha participado en varias disertaciones a lo largo de América Latina, entre ellas se destaca su presencia el ciclo TED x UBA con su charla “Marketing de la Obesidad”.
http://www.diegosivori.com/