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1 de cada 4 personas muere de causas relacionadas con una afección cardiovascular conocida como “trombosis”.

A pesar de que muchas personas lo desconocen, todos los años se registran unos 10 millones de casos de tromboembolia venosa (TEV), 1 de las 3 enfermedades vasculares que encabezan el ranking de muertes, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), junto al infarto agudo de miocardio (IAM), y los accidentes cerebrovasculares (ACV).

Si bien la TEV es la afección menos conocida, su impacto es muy alto. Con el fin de aumentar la conciencia en la población acerca de su importancia y poder llevar a cabo medidas preventivas más adecuadas, desde el 2014, la Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasis (ISTH, por sus siglas en ingles) propone el 13 de octubre, fecha que conmemora el nacimiento del patólogo alemán Rudolph Virchow, primero en desarrollar el concepto de trombosis, como su día mundial.

Qué es la trombosis

Consiste en la formación de coágulos sanguíneos (trombos) dentro de las arterias o venas del cuerpo, que impiden la circulación sanguínea normal. Estos coágulos pueden ocasionar una lesión significativa, como infarto agudo de miocardio (IAM), accidente cerebrovascular (ACV) y tromboembolia venosa (TEV), las 3 principales enfermedades cardiovasculares causantes de muerte.

El caso de la trombosis venosa profunda (TVP)

Cuando los coágulos se producen en las venas profundas del cuerpo, principalmente en las piernas, aunque también en otras partes, la trombosis se denomina trombosis venosa profunda (TVP). Pueden causar dolor, hinchazón y úlceras. Lo que es más grave, en algunas personas, los coágulos pueden desprenderse y desplazarse a través del torrente sanguíneo, atascándose en los vasos sanguíneos del cerebro, pulmones o corazón. De hacerlo en los pulmones, puede producirse una embolia pulmonar (EP) que al bloquear total o parcialmente el suministro de sangre a los pulmones, puede resultar fatal.

Cómo darse cuenta

Sólo cerca de la mitad de las personas que tienen TVP presentan síntomas. Cuando lo hacen, se presentan en la pierna en la que se encuentra el coágulo.

Los síntomas a tener en cuenta son:

  • Inflamación de la pierna (edema)
  • Piel que se siente caliente al tacto
  • Hinchazón de la pierna o a lo largo de una vena de la pierna
  • Dolor en la pierna
  • Enrojecimiento o alteraciones del color de la piel de la pierna


Cuáles son sus factores de riesgo

Incluyen:

  • Estar hospitalizado durante un período prolongado
  • Operarse o haber tenido una cirugía reciente (especialmente cirugías relacionadas con cáncer, la cadera, rodilla o pelvis)
  • Permanecer sentado por períodos prolongados (más de 4 horas): ya sea por viajes en avión o personas que pasan muchas horas frente a la computadora
  • Tener más de 60 años
  • Tener antecedentes familiares de coágulos sanguíneos
  • Tener cáncer o estar realizando quimioterapia
  • Tomar medicamentos a base de estrógenos (anticonceptivos orales o terapia de reemplazo hormonal)
  • Fumar
  • Embarazo o haber dado a luz en los últimos 6 meses
  • Obesidad
  • Ciertos trastornos autoinmunitarios como lupus
  • Tener un catéter permanente en un vaso sanguíneo o catéter de marcapasos que se ha pasado a través de la vena en la ingle.

La importancia de prevenir

Es importante que la trombosis puede evitarse, pero, cómo?

  • Dejando de fumar
  • Manteniendo la presión arterial bajo control
  • Reduciendo el peso corporal si se está excedido u obeso
  • Realizando ejercicio físico en forma regular
  • Moviendo las piernas con frecuencia durante los viajes largos (avión, auto) o en otras situaciones en las cuales se esté inmovilizado por períodos prolongados
  • Usando medias de descanso en caso de que su médico se las haya recetado
  • Tomando anticoagulantes (medicamentos que previenen la formación de coágulos) en caso de que su médico se los haya recetado

También es fundamental la realización de controles médicos periódicos a fin de detectar rápidamente si se tiene riesgo de padecer trombosis, y poder acceder a un tratamiento temprano.


El problema de los pacientes hospitalizados

Aproximadamente el 10 por ciento de las muertes en pacientes hospitalizados ocurren por una embolia pulmonar, primera causa de muerte prevenible en el paciente hospitalizado.

Si te encuentras hospitalizado, ten en cuenta:

  • pedir instrucciones para desplazarse o hacer ejercicios con los pies o las piernas
  • pedir dispositivos mecánicos en caso de ser necesario, como los de compresión neumática intermitente o bomba venosa del pie de inflado rápido, para ayudar a la circulación
  • retomar el movimiento tan pronto como sea posible, después de una cirugía o una internación

Posibles tratamientos

La trombosis puede causar problemas graves e incluso mortales si no recibe el tratamiento adecuado, que puede consistir en:

  • Anticoagulantes, medicamentos para disolver la sangre lo que impedirá que se formen más coágulos o que los ya existentes se vuelvan más grandes (por ej., inyectables como la heparina o heparina de bajo peso molecular, o comprimidos de apixabán, dabigatrán y rivaroxabán, edoxabán y warfarina).
  • Dispositivos mecánicos (por ej., medias de descanso, de compresión que mejoran la circulación y reducen el riesgo de complicaciones. Es importante usarlas todos los días).
  • Terapia trombolítica (por ej., activador tisular del plasminógeno)