X

Practicar Tai Chi es una opción segura para personas que padecen enfermedades coronarias, y además brinda efectos beneficiosos sobre sus factores de riesgo: hipertensión, colesterol alto y pre diabetes.El Tai Chi, conocido como una forma de “meditación en movimiento”, es una práctica china milenaria que busca la unión mente-cuerpo.

Se trata de un tipo de ejercicio de bajo impacto que combina movimientos lentos y coordinados, emulando el movimiento de ciertos animales, generalmente en forma circular y con los músculos en estado relajado.

Se basa en 2 principios filosóficos fundamentales:

  • El concepto de energía vital, llamada Chi en chino, que fluye por el cuerpo a través de meridianos. Cuando esta energía se estanca, la práctica del Tai Chi permite desbloquearla.
  • El concepto de polaridad, Yin y Yang dentro de la terminología china, cuyo balance es necesario para seguir una vida armónica y no enfermarse, otro objetivo promovido por su práctica.

En el 2011, un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Harvard, publicado en los Archives of Internal Medicine, pudo confirmar que su práctica regular mejora la calidad de vida de las personas con insuficiencia cardíaca, una noticia muy beneficiosa para sus afectados, ya que anteriormente, dada su fragilidad, no les era recomendado practicar ningún tipo de actividad física.

Los beneficios del Tai Chi sobre la salud en general combinan reducción del estrés, balance emocional, mejora de la respiración y soporte social.

Su gran ventaja en relación a otro tipo de ejercicios es que es que se adapta muy bien a diferentes grados de salud, de manera que no es necesario tener un estado óptimo para iniciarse. Hasta los que han pasado por una cirugía pueden realizarlo.

La Harvard School Medical asegura que su práctica ayuda a mantener la fuerza muscular, la flexibilidad y el balance. “Tai chi fortalece tanto las extremidades altas y bajas, así como los músculos principales de la espalda y el abdomen”, afirma la Dra. Gloria Yeh.

Algunos estudios agregan que hasta ayuda a reducir caídas ya que mejora el sentido de la propriocepción. De hecho, la práctica de Tai Chi está incorporada dentro de su Programa de
Investigación Mente-Cuerpo, que se desarrolla en sus Centros Osher de Medicina Integrativa.

En una entrevista para Latiendo Sano, la licenciada Ana María Carrizo, docente de Tai Chi en la Fundación Columbia de Buenos Aires, dijo: “Lo bueno que tiene la práctica del Tai Chi es que es muy abarcativa. Las personas que lo hacen sienten que mejora su ritmo cardíaco, la parte circulatoria, su vida emocional, o cosas más simples aún como la postura. Hay quienes están contentos porque pueden subir al auto sin perder el equilibrio”.

Latiendo Sano le lista algunos consejos que sugiere la Harvard Medical School para iniciarse:

  • Hacer un chequeo con el doctor antes de comenzar si se tiene alguna condición médica en particular.
  • Hablar con el instructor acerca de las condiciones particulares.
  • Usar indumentaria holgada y cómoda.
  • Medir el progreso. Tener en cuenta que para hacerlo se necesita al menos una práctica de 12 semanas, 1 o 2 veces por semana.
  • No dejarse intimidar por la terminología en chino.