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Saltamos como indignados de nuestros asientos cuando nos muestran una nueva vinculación entre ese preciado alimento que es la carne, con el aumento en la prevalencia de una enfermedad.

Un ejemplo actual de lo citado es la reacción frente a lo publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en base a los resultados de una investigación realizada por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) que habla de la relación comprobada entre el consumo excesivo de carnes procesadas y el cáncer colorrectal.

Este tipo de noticias suelen despertar preguntas en nuestro interior como las siguientes:
1. Al fin y al cabo … ¿Ya no se puede comer nada? ¿Todo está mal?
2. Los fabricantes de carne procesada, ¿nos quieren enfermar?
3. ¿Qué pasa ahora? ¿Nunca más puedo comer una salchicha?

Sin embargo, hay otras preguntas para las que quizás no querramos encontrar respuestas, como las siguientes: ¿Qué es lo que realmente nos está enfermando? ¿Nuestros alimentos o las malas decisiones que tomamos frente a los mismos?

Excesos de carnes perjudiciales, un cuento que ya me contaron …

Allá por el 2002, la OMS ya nos advertía que probablemente, un alto consumo de carnes rojas y en conserva incrementaba el riesgo de cáncer colorrectal, no así la de pollo y pescado.

Es por eso que las recomendaciones de nuestras guías alimentarias (como las de múltiples guías internacionales) sugieren “moderación” en su consumo: una ración diaria del tamaño de la palma de la mano, lo que es equivalente a una porción de entre 100 a 120 gramos.

“Divide y triunfarás”, nos dicen nuestros profesionales!! 2 veces por semana pescado, 2 carnes blancas y hasta 3 de carnes rojas.

Carnes procesadas y riesgo de cáncer

La carne procesada acaba de ser clasificada por el IARC en el Grupo 1, lo que significa que hay suficiente evidencia para determinar que por cada 50 gramos diarios consumidos, aumenta el riesgo de cancer colorrectal en un 18 por ciento.

Otras relaciones:
34.000 muertes anuales por cáncer asociado a las carnes procesadas.
200.000 muertes anuales por cáncer asociado a la contaminación del aire.
600.000 muertes anuales por cáncer asociado al consumo de alcohol.
1.000.000 muertes anuales por cáncer asociado al consumo de tabaco.

Y ahora … ¿Qué vas a hacer con este datos?

Si estuviste leyendo minuciosamente este artículo, te darás cuenta que vivimos rodeados de riesgos, que generalmente son creados por el hombre e ignorados luego, también por el hombre.
Parecemos esquivarle a las recomendaciones alimentarias, cuando las mismas atentan contra nuestros excesos placenteros, y juzgamos a quienes nos recomiendan moderar nuestras conductas, poniendo las cartas sobre la mesa.

No entiendo! Moderar no es prohibir, avisar no es traicionar!
Cruzar la calle rápido es mas riesgoso que hacerlo despacio. Modera tu velocidad, pero no dejes de cruzarla!
Quizás prefieras cruzarla rápido y asumir el riesgo o ver hacia otro lado …
Y sí!! Muchas veces preferimos ver hacia otro lado, e ignorar hacia dónde se direccionan nuestras propias decisiones, porque riesgo no es peligro … pero se le vá acercando!

 

Lic. Diego Hernán Sívori
Licenciado en Nutrición. Brinda seminarios de marketing nutricional y desarrollo creativo y lidera un Voluntariado en Nutrición. Ha participado en varias disertaciones a lo largo de América Latina, entre ellas se destaca su presencia el ciclo TED x UBA con su charla “Marketing de la Obesidad”.
http://www.diegosivori.com/