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El infarto agudo de miocardio (IAM) es uno de los eventos cardiovasculares más temidos en todo el mundo. En México, unas 100.000 personas mueren anualmente por su causa.

El IAM consiste en la oclusión parcial o total de una arteria coronaria, que produce falta de irrigación sanguínea y daño al músculo del corazón. La celeridad en la atención es muy importante para evitar la muerte del tejido cardíaco.

Sin embargo, no siempre se dispone de los recursos técnicos y profesionales para contar con el mejor tratamiento posible. Es por ello que México se unió desde el 2014 a la iniciativa Stent for Life, cuya misión es propiciar el acceso a la revascularización del miocardio mediante técnicas de cateterismo.

Este método se puede utilizar en especial, en ciertos casos llamados “infartos de miocardio con elevación del segmento ST” (IAMCEST). El procedimiento consiste en introducir un tubo delgado a través de la arteria y colocar un stent (pequeño dispositivo con forma de rulero) para mantener las
paredes arteriales desobstruidas, restableciendo el flujo sanguíneo (angioplastia con stent).

Cuando se utiliza a tiempo y en el paciente indicado, la angioplastia disminuye más la morbilidad y la mortalidad que el tratamiento farmacológico. En personas que sufren un IAMCEST, lo ideal es iniciar el tratamiento dentro de las 2 horas de iniciado el infarto para prevenir daño del corazón a largo plazo.

Una iniciativa para salvar vidas

La iniciativa internacional Stent for Life (SFL) comenzó en el 2009 como una coalición entre la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), la Asociación Europea de Intervenciones Cardiovasculares Percutáneas (EAPCI) y el EuroPCR.

En la actualidad, la iniciativa cuenta con 14 miembros: Bosnia Herzegovina, Bulgaria, Chipre, Egipto, España, Francia, Grecia, Italia, Portugal, Rumania, Serbia, Túnez, Turquía y Ucrania, más 6 afiliados (entidades de Argentina, Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Siberia, México e India).

México se sumó en el 2014 pero por el momento, si bien la atención ideal de acuerdo a los parámetros del programa es de un 70 por ciento por cada millón de habitantes, en México apenas alcanza un 30.

En el ámbito local, el Dr. Marco Antonio Alcocer Gamba destaca el problema del retraso frente a la presencia de los síntomas. Media hora sin atención implica un aumento de 7,5 por ciento de posibilidad de morir. Está demostrado que si se trata durante las primeras 4 horas, el 80 por ciento de los pacientes sobrevive.

También destaca la importancia del traslado adecuado, es decir que la primera atención recibida sea lo suficientemente eficaz como para efectuar la derivación a un centro de salud donde se pueda efectuar la aplicación de stents.

Por su parte, la Sociedad Intervencionista de Cardiología de México (SOCIME) efectuó una alianza con STENT FOR LIFE dando como resultado la iniciativa Código Infarto, que cuenta con una aplicación gratuita para celulares y dispositivos móviles, cuyo objetivo es que el usuario tenga a su disposición, al instante y en cualquier lugar, conexión con los servicios de ambulancias, centros de salud específicos que ofrezcan el tratamiento y la mejor ruta para llegar a tiempo.